Qué mira un tasador que vos no mirás
Cuando alguien quiere saber cuánto vale su departamento, lo primero que hace es mirar los avisos del edificio de enfrente. Es razonable y es el peor dato disponible. No lo que…

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Cuando alguien quiere saber cuánto vale su departamento, lo primero que hace es mirar los avisos del edificio de enfrente. Es razonable y es el peor dato disponible.
Un aviso dice lo que alguien pide
No lo que alguien pagó. Entre esos dos números hay, con frecuencia, una diferencia de dos dígitos, y no se publica en ningún lado, porque el precio de cierre queda entre las partes y la escritura.
Una tasación seria se arma con operaciones cerradas, no con avisos.
Las tres cosas que cambian el número
El piso y el contrafrente. Dos unidades idénticas en el mismo edificio pueden separarse un quince por ciento según a dónde dan las ventanas y a qué altura.
Las expensas. Un edificio con amenities y encargado permanente se vende mejor y se alquila peor. El comprador que financia mira la cuota y la expensa como un solo número.
Lo que hay a la vuelta hoy. No se compite contra el mercado: se compite contra las cuatro unidades parecidas que están publicadas esta semana.
Lo que no cambia el número
Lo que se pagó cuando se compró, y lo que se necesita para la operación que sigue. Es lo más difícil de escuchar y es lo que más tiempo hace perder.


